Fábrica rellena colchones con cubrebocas usados

Un empresario llamado Amjad Ahmed Mansoori, rellenaba colchones en su fábrica, con cubrebocas usados y viejos.

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En una ciudad a 400 kilómetros de la capital de India, un hecho insólito provocó indignación en el país y el mundo. Un empresario llamado Amjad Ahmed Mansoori, rellenaba colchones en su fábrica, con cubrebocas usados y viejos.

Una investigación judicial ya se encuentra en marcha.

Dentro del caos por la pandemia, algunos empresarios de la India encontraron la forma de aprovecharse de las mascarillas desechadas, fue el caso de Amjad Ahmed Mansoori.

Un empresario llamado Amjad Ahmed Mansoori, rellenaba colchones en su fábrica, con cubrebocas usados y viejos.
Un empresario llamado Amjad Ahmed Mansoori, rellenaba colchones en su fábrica, con cubrebocas usados y viejos.

El emprendedor indio tiene una fábrica de colchones en la localidad india de Jalgaon, en Maharashtra, pero escondía un oscuro secreto.

A partir de una denuncia anónima, la policía se hizo presente en la fábrica, allí encontraron miles de cubrebocas usados y viejos, que se apilaban en sus inmediaciones.

Inmediatamente procedieron a la clausura de la fábrica, y prendieron fuego a las mascarillas usadas.

Además se presentaron cargos contra el propietario de la fábrica y se ha abierto una investigación, para conocer a los demás implicados en el hecho.

Cubrebocas por toneladas en la India

Durante el pasado miércoles 14 de abril de 2021, India registró la increíble suma de 184.372 casos de COVID-19, cifra que marca un nuevo récord para el país asiático.

El precario sistema de salud, junto con un deficiente control de los desechos, ha generado un verdadero caos.

A esto se le sumó la gran concentración de gente que se reunió con motivo de la celebración del mayor festival hindú del mundo, que reúne a multitudes de fieles a las orillas del río Ganges.

La falta de control ha generado una curva ascendente nunca vista, y a la vez genera más deshechos que pueden ser muy tóxicos para las personas.

Un ejemplo de esto, es el lamentable descubrimiento que tuvo lugar en la fábrica de colchones.

Según un medio internacional, la India entre junio y septiembre de 2020, produjo más de 18 mil toneladas de desechos biomédicos, derivados de la pandemia por COVID-19.

La opción comercial de rerellenar colchones con cubrebocas usados, no solo no es la solución a los desechos biomédicos, si no que puede llevar a propagar más contagiados, y atraer enfermedades relacionadas.

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